MULA (MURCIA), 22 (EUROPA PRESS)

La Dirección General de Patrimonio Cultural, dependiente de la Consejería de Educación y Cultura, ha emitido una resolución por la que incoa el procedimiento de declaración de bien catalogado por su relevancia cultural a favor de la Ollería de Mariano Artero, en Mula.

La solicitud para la apertura del expediente fue presentada por el Ayuntamiento del municipio con fecha de entrada en la Administración Regional el 7 de mayo de 2021.

El Servicio de Patrimonio Histórico informó de forma favorable a favor de esta actuación que permitirá catalogar el inmueble y obligar a sus propietarios a conservarlo, custodiarlo y protegerlo, asegurando su integridad y evitando su destrucción o deterioro.

La ollería de Mariano Artero, ubicada en la calle Ciudad de Cartagena y con una superficie total de 534,58 metros cuadrados, se encuentra situada en suelo urbano consolidado dentro del perímetro delimitado por el Plan Especial de Protección y Revitalización del Conjunto Histórico (PERCH).

Según el informe que justifica la declaración, es un complejo compuesto por una vivienda, un obrador y un patio donde se ubican los hornos de la ollería/alfarería. Así, la vivienda, el alfar, el horno, los cobertizos y la leñera están alrededor de un patio central donde se encuentran a su vez el pilón y las piletas.

En la ollería se pueden encontrar dos tipos de hornos, uno tradicional –horno moruno–, herencia directa de los antepasados de Mariano Artero, y otro moderno de cocción inversa instalado en el primer cuarto del siglo XX frente al anterior.

El conjunto artesanal rememora una tradición como es la fabricación de vasijas, conocida como la alfarería del fuego, prácticamente perdida ya que en la actualidad las piezas que se fabrican son ornamentales en detrimento de las funcionales como ollas, pucheros o marmitas.

El documento del Servicio de Patrimonio considera que el conjunto merece ser catalogado por su relevancia cultural al cumplir con diversos parámetros como la autenticidad, la integridad, el valor simbólico, el interés rememorativo y tipológico y el estado de conservación, pues el conjunto ha estado en funcionamiento hasta el último tercio del siglo XX.

La familia Artero cuenta con una tradición de más de 200 años dedicados a la producción cerámica. El padre de Mariano había tenido otros dos establecimientos en distintos emplazamientos.

A comienzos de la década de los años 40 del siglo XX, Mariano Artero se hace con las riendas de la alfarería, comenzando a elaborar cazuelas y ollas. A partir de los años 60 comienza a trabajar solo, con ayudas esporádicas para el amasado del barro.

Cuando el negocio de la alfarería gozaba de mayor auge, llegó a cocer dos hornos semanales, los lunes y sábados. Hasta el cierre de la alfarería, fue el único que continuó produciendo ollas, vendiendo igual que en el pasado. También elaboraba juguetes infantiles.


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