La hija de los asesinados agradece el acto “emotivo y positivo” y dice que las placas son importantes para que la juventud “sepa lo que pasó”

SAN SEBASTIÁN, 15 (EUROPA PRESS)

El Ayuntamiento de San Sebastián ha colocado este sábado dos placas en memoria de Miguel Paredes García y Elena Moreno Jiménez, víctimas de ETA en 1990. Con este acto suman ya 19 las placas que el Consistorio donostiarra ha colocado en la ciudad dentro de la iniciativa impulsada desde la pasada legislatura para dar visibilidad en el espacio público a las víctimas del terrorismo y la violencia política.

El acto se ha celebrado este mediodía a la altura del número 10 de la calle San Lorenzo de la Parte Vieja donostiarra, y ha consistido, como en otras ocasiones, en un sencillo homenaje de reconocimiento en el que ha participado el alcalde, Eneko Goia, y representantes de los grupos municipales de PNV, PSE, PP y Elkarrekin Donostia.

Asimismo, han acudido el secretario general del PSE de Gipuzkoa y diputado foral de Medio Ambiente, José Ignacio Asensio, el viceconsejero de Derechos Humanos, Memoria y Cooperación, José Antonio Rodríguez Ranz, o el presidente de las Juntas Generales de Gipuzkoa, Xabier Ezeizabarrena, entre otros.

Por parte de la familia han estado presentes Sherezade y Tamara, hijas de los asesinados por ETA; Petra García, madre de Miguel Paredes, hermanos de este, así como sobrinas, familiares y allegados.

Previamente, como es habitual, se ha llevado a cabo una recepción privada con la familia en el Consistorio, en la que, además del resto de grupos políticos de la Corporación, ha estado presente también EH Bildu.

El matrimonio compuesto por Miguel Paredes, de 33 años, y Elena Moreno, de 30, falleció el 6 de abril de 1990 en un atentado con arma de fuego a manos de ETA, cuando salía del bar Txiki de la calle San Lorenzo.

En el suceso quedó también herido de bala Javier Marcos Espiga, de 18 años y natural de Logroño, que pasaba casualmente por el lugar y cumplía el servicio militar en la Comandancia de Marina de Pasaia.

De esta manera, el Ayuntamiento continúa desarrollando esta iniciativa para recuperar la memoria y visibilización en el espacio público de aquellas víctimas de motivación política que perdieron la vida en la capital guipuzcoana.

Tras el acto, Eneko Goia, en declaraciones a los periodistas, ha afirmado que este acto es “un paso más” en la iniciativa que el Ayuntamiento va trabajando “individualmente con cada uno de los casos”, y ha apuntado que las dos placas recuerdan el asesinato a manos de ETA de Elena Moreno y Miguel Paredes en esa calle hace 31 años.

“Su familia es la protagonista hoy. Son los que se han acercado a San Sebastián, además de lejos, para estar con nosotros en este momento y ser testigos de la colocación de estas colocación de estas placas que darán testimonio de dos muertes injustas”, ha asegurado.

Asimismo, ha explicado que, previamente, han tenido un encuentro en el Ayuntamiento para “charlar distendidamente con las familias” y ha destacado que “hasta ahora, en todos los casos, son momentos muy agradables y muy positivos, en el sentido de que tenemos la oportunidad de hablar con sinceridad y con cercanía”.

“EMOCIONANTE Y POSITIVO”

Por su parte, Tamara Paredes, hija menor del matrimonio asesinado por ETA hace 31 años, ha explicado que ella y su hermana han acudido desde Argentina y Madrid, respectivamente, donde residen, para estar presentes en este homenaje. En ese sentido, ha resaltado que “es un día emocionante y positivo, un día muy bueno que por fin llegó”.

“Nosotras no tenemos donde ir a visitarlos, quitaron sus lápidas del cementerio hace muchos años y este es el lugar donde podemos venir, hablar de ellos con los sobrinos, con mi pareja, y explicarles lo que pasó donde pasó”, ha expresado.

Paredes ha recordado que ella tenía 5 años y su hermana 7 años cuando sus padres fueron asesinados y ha relatado que, pese a que no recuerda “nada”, “fue complicado por la época en la que era, porque no era como ahora, básicamente nadie hablaba del tema, había mucho tabú, mucho miedo y por ahí escuchabas algún comentario que no estaba bueno que te lo digan, más cuando eras pequeña, odio por parte de ciertas personas, por suerte, pero se vivía como se podía”.

En esa línea, ha señalado que el homenaje tributado a sus padres este sábado ha sido “muy emotivo y muy bonito”, en el que ambas hermanas se han emocionado, y ha mostrado su agradecimiento al alcalde, al Ayuntamiento y “a todas las personas que lo han hecho posible”.

“No sé si es algo que nos debían. El tema de las placas creo que, más que por nosotras, que también, es por la sociedad actual, sobre todo por la juventud. Creo que les viene bien para saber lo que pasó, que se olvida en muchos casos y no se habla del tema ya, me parece bueno para que las personas más jóvenes pasen por esta zona, vean y les haga tener curiosidad, buscar información y saber lo que pasó. Hay que conocer la historia de donde vives”, ha asegurado.