Dice que el PP y Europa defienden las tesis de Garzón sobre las macrogranjas

BARCELONA, 14 (EUROPA PRESS)

La ministra de Igualdad, Irene Montero, ha defendido este viernes que los catalanes “deben poder votar” un acuerdo tras la mesa de diálogo en función de las propuestas que lleven a ese espacio la Generalitat y el Gobierno.

“Uno nunca puede olvidar que la política es correlación de fuerzas. Nosotros no lo olvidamos nunca, porque somos el socio minoritario”, ha destacado en una entrevista en TV3 recogida por Europa Press.

Lo ha dicho después de que el presidente de la Generalitat, Pere Aragonès, instara este miércoles en Madrid al Gobierno a que se “atreva” a ganar democráticamente en un referéndum, y que el líder del PSC, Salvador Illa, rechazara un referéndum de autodeterminación.

Montero ha asegurado que a Unidas Podemos “seguramente le ha costado votos en España defender que se tenía que poder votar”, algo que la ministra ha recordado que ERC y PSOE también firmaron en su momento.

REBELIÓN Y SEDICIÓN

Preguntada por la reforma aplazada de la rebelión y la sedición en el Código Penal, ha precisado que una cosa es cómo presenta el Gobierno las prioridades del plan normativo, en sus palabras, y la otra que haya quedado “aparcada o en un cajón”.

“Vamos a dejar trabajar las cosas y ver qué capacidad tenemos y tiene también esa mesa de diálogo de imponer y plantear determinados objetivos”, ha dicho Montero, que ha remarcado que esa reforma fue un compromiso del Gobierno.

GARZÓN Y MACROGRANJAS

También se ha pronunciado sobre las críticas del ministro de Consumo, Alberto Garzón, a las macrogranjas: “No es un debate sobre las macrogranjas ni sobre el tipo de ganadería. Eso es un absoluto consenso, hasta el PP defiende lo que ha dicho el ministro Garzón. Europa defiende lo que ha dicho el ministro Garzón”.

En ese sentido, ha advertido de que “nunca se puede comprar un bulo” para hacer política, algo de lo que a su juicio ya se han dado cuenta tanto el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, como el PSOE.

Además, ha defendido que Unidas Podemos “siempre ha estado ahí para dar la cara” frente a críticas a los ministros socialistas, y ha reclamado cuidar de la coalición de gobierno, como hizo también la vicepresidenta y ministra de Trabajo Yolanda Díaz.

Al preguntársele si se sentiría cómoda en una candidatura liderada por Díaz, ha contestado: “No lo dude. El fetiche de las siglas no es útil en política”, y ha sostenido que la mejor persona para liderar una candidatura de izquierdas es la vicepresidenta segunda.