SAN SEBASTIÁN, 14 (EUROPA PRESS)

El grupo municipal de Elkarrekin Donostia en el Ayuntamiento de San Sebastián, ante la nueva detección de presencia de fibrocemento en Altza, ha registrado una solicitud de comparecencia de la concejala delegada de Ecología y Salud Pública, Marisol Garmendia, para que informe del estado del terreno, y explique qué seguimiento va a tener ese entorno contaminado, y qué actuaciones se van a llevar a cabo para conocer el grado real de contaminación en toda la población de este barrio donostiarra.

La edil Haizea Garay ha apuntado que, según las informaciones que desde el Gobierno municipal se han trasladado a los medios, la reciente detección de amianto se ha producido en las labores previas a la construcción de un parking en la parcela de Félix Iranzo, junto al camino de Sasuategi.

“Este nuevo hallazgo nos produce una grave preocupación, sobre todo, sabiendo que entre la ubicación del polideportivo y la vaguada de Larres, zonas que han tenido que ser descontaminadas por presencia de este mismo material, y la calle Félix Iranzo, hay alrededor de unos 200 metros. En ese área, además de los residentes de la zona de Arriberri, nos encontramos, entre otros, con un centro cultural, una biblioteca, un centro escolar y un parque infantil”, ha explicado.

Tras señalar que el Ejecutivo de Eneko Goia ha optado por “dejar el futuro de la parcela a decisión de lo que señale la autoridad ambiental del Gobierno Vasco”, Garay ha insistido en que, “dada la gravedad para la salud pública de la presencia de este material peligroso, desde el Consistorio se debe informar a la población de los pasos que se han seguido tras la detección y también de las actuaciones que se van a desarrollar en ese entorno”.

La edil de Elkarrekin Donostia ha recordado que en el entorno de Altza “son ya continuos los hallazgos de este material tan nocivo para la salud y, precisamente por este mismo motivo, el gobierno municipal debería realizar más prospecciones para determinar el verdadero alcance de contaminación que afecta a los términos de esta población y a sus habitantes”.

Además de “incrementar el control y de ampliar los análisis sobre la calidad de los suelos” en la población de Altza, para “evitar futuros problemas de salud en las personas, así como mantener el espacio público seguro y libre de este material”, Garay subraya la necesidad de elaborar un mapa con los puntos de amianto de la ciudad.