MADRID, 28 (EUROPA PRESS)

Naciones Unidas ha trasladado su esperanza por que el proceso electoral de este domingo en Honduras sea una “verdadera fiesta cívica” marcada por la participación, el respeto de los Derechos Humanos y las plenas garantías democráticas.

“La meta de un mundo más justo que plantea la Agenda para el Desarrollo Sostenible 2030 sólo se podrá alcanzar si hay más democracia, por lo que las elecciones participativas, inclusivas, pacíficas y transparentes son un elemento clave para la paz social que tanto anhela el pueblo hondureño”, ha trasladado el Sistema de Naciones Unidas para Honduras en un comunicado.

Sin embargo, la ONU ha remarcado que no realizará “ningún tipo de observación electoral” en el país centroamericano, si bien reconoce “la importancia” que tiene la presencia de misiones internacionales y nacionales de la sociedad civil, cuyo trabajo “fortalece la transparencia y credibilidad del proceso”.

Por otro lado, en materia de defensa de los Derechos Humanos, el organismo ha reiterado su rechazo a los “actos de violencia en el contexto electoral” y ha exhortado a las autoridades hondureñas a investigar este tipo de “crímenes” de una forma “rápida, exhaustiva e imparcial”.

El Sistema de Naciones Unidas en Honduras ha hecho un llamamiento a las autoriades del país a “a dirimir sus diferencias y conflictos mediante los mecanismos establecidos en la legislación vigente, ya esperar con calma y respetar los resultados oficiales del Consejo Nacional Electoral”.

En este punto, el organismo ha trasladado que de los candidatos y líderes políticos depende, en gran medida, que los comicios de este domingo se desarrollen de una manera “creíble, inclusiva y pacífica”.

Finalmente, el Sistema de Naciones Unidas en Honduras ha remarcado su confianza en que las elecciones respetarán la voluntad de la ciudadanía, así como a la institucionalidad electoral.

Los hondureños acuden a las urnas este domingo en unas elecciones presidenciales en las que decidirán al sustituto de Juan Orlando Hernández en la Presidencia del país, marcadas por el fantasma de la violencia post electoral vivida tras los comicios de 2017 y que se prevén como una materialización de la polarización en el país, dividido entre la vuelta del ‘zelayismo’, que se perfila como la opción más probable en las encuestas, o la perpetuidad del oficialismo.