El líder golpista de Sudán releva a seis embajadores sudaneses de sus puestos

La Oficina del portavoz del Gobierno agradece la defensa de la comunidad internacional al Gobierno de transición

Colectivos manifestantes piden a los miembros de las Fuerzas Armadas que se alineen con el pueblo “contra los golpistas”

MADRID, 28 (EUROPA PRESS)

El presidente de Consejo Soberano y líder golpista de Sudán, Abdelfatá al Burhan, ha relevado de su cargo a seis embajadores sudaneses tras el golpe de Estado de este lunes.

Así, Al Burhan ha cesado de su puesto a los diplomáticos del país africano en Estados Unidos, Qatar, China y Francia, así como al embajador para la Unión Europea y al jefe de la misión sudanesa en Ginebra, según ha avanzado la televisión estatal y recogen medios locales.

Esta decisión sigue marcando la posición de Sudán respecto a la comunidad internacional y se produce en un día en el que la Unión Africana ha anunciado la decisión de suspender al país tras el golpe, a la par que ha expresado su “total rechazo” al “cambio inconstitucional de gobierno”.

Asimismo, la Oficina del portavoz del Gobierno de Sudán ha puesto en valor las “posiciones firmes” de los embajadores de Sudán en el extranjero al “rechazar el golpe de Estado” y “apoyar la revolución de su pueblo”.

El organismo ha agradecido a las embajadas de España, Francia, Alemania, Italia, Países Bajos, Noruega, Suecia, Suiza, Reino Unido y Estados Unidos, así como a la misión de la UE en Jartum por su posicionamiento en favor de Hamdok.

“Esto refleja la conciencia de todos de la gravedad del golpe de estado y de sus efectos negativos directos en la estabilidad y la seguridad de la región”, ha expresado la Oficina.

Al Burhan defendió el martes la asonada y denunció que las fuerzas políticas “querían monopolizar” la transición, tras varias semanas de tensiones y acusaciones entre civiles y militares, antes de prometer que el Ejército “no interferirá” en la formación del nuevo Ejecutivo.

En este contexto, los directores generales y los ministerios del Gobierno estatal de la capital, Jartum, han condenado el golpe militar, han rechazado “el reinado de la apostasía”, y han recordado que los sudaneses se han “apegado al Gobierno civil y a la transición democrática”, de la cual Abdalá Hamdok era primer ministro.

“Que todos tengan la seguridad de que (…) el Gobierno estatal trabajará para proporcionar y liberar bienes estratégicos, harina, gas y la continuidad de las emergencias en los hospitales, junto con la ratificación de la huelga política, la desobediencia civil y el derecho a la expresión pacífica de todos los ciudadanos”, ha expresado el Gobierno de Jartum en un comunicado en Facebook.

A través de este mismo medio, la Oficina del portavoz del Gobierno de Sudán ha denunciado que los “repetidos intentos de los golpistas” para hacer creer que Hamdok “goza de plena libertad”, no son más que “engaños y acusaciones para comprar tiempo”.

RESPUESTA MILITAR EN LAS CALLES

Este organismo ha lamentado que, desde que los golpistas llevaron a cabo la asonada, se “siguen cometiendo las peores violaciones contra los rebeldes sudaneses”, las cuales consideran como “crímenes de guerra y crímenes de lesa humanidad”.

Así, el departamento ha enumerado algunos de estos actos, como el corte de Internet, disparos a manifestantes pacíficos, expulsión de estudiantes de sus residencias o allanamiento de domicilios.

También se han reportado torturas a ciudadanos detenidos, algo que fuentes del Ejército han desmentido ante la sucursal de la cadena Sky News Arabia, defendiendo que ninguno de los apresados ha requerido de atención hospitalaria.

“Aplaudimos la resistencia de las masas del pueblo en todas las ciudades y pueblos de Sudán, que han participado en una desobediencia civil general contra el golpe de Estado. También aplaudimos los desfiles de los sudaneses que se han organizado en muchos países del mundo para apoyar la lucha de su pueblo para devolver el golpe de Estado y restablecer el camino civil que favorece la democracia”, ha expresado la Oficina de Hamdok.

Por su parte, los colectivos sociales y profesionales defensores del Gobierno de transición han trasladado el continuo trabajo que llevan a cabo por el “establecimiento de una autoridad civil plena y democrática” y han avanzado que tomarán “todos los medios revolucionarios pacíficos” para este fin.

En este punto, han pedido a los miembros de las Fuerzas Armadas, la Policía y los servicios de seguridad del país que “se pongan alineados con el pueblo sudanés en contra de los golpistas”.

Sudán fue escenario a mediados de septiembre de un intento de golpe de Estado, según apuntaron las autoridades de transición, a cargo de un grupo de oficiales de las Fuerzas Armadas supuestamente vinculados con Al Bashir.

Las autoridades de transición fueron instauradas tras un acuerdo entre la junta militar anterior, surgida tras el golpe de Estado de 2019, y diversas organizaciones civiles y formaciones políticas opositoras. Este Gobierno inició una batería de reformas sociales y económicas y alcanzó un acuerdo de paz con importantes grupos rebeldes de Darfur y otras zonas del país.

Sin embargo, la intentona de septiembre derivó en un intercambio de críticas y acusaciones entre los elementos civiles y militares que ha ahondado la crisis política, incluidas peticiones por parte de Al Burhan para disolver el Gobierno, que derivaron, en los días previos al golpe, en manifestaciones enfrentadas a favor de las autoridades de transición y el Ejército.