MADRID, 2 (EUROPA PRESS)

El Gobierno de Taiwán ha condenado sin paliativos la incursión en su espacio aéreo que protagonizaron este pasado viernes 38 aviones de combate chinos, la más grande jamás registrada, en lo que consideran una exhibición de fuerza para reclamar su soberanía sobre la isla.

“Por supuesto que es una amenaza. Lo que me extraña es que la República Popular de China ya no necesita fingir una excusa”, ha lamentado el ministro de Exteriores de Taiwán, Joseph Wu, en su cuenta de Twitter.

El recuento del Ministerio de Defensa taiwanés ha detallado la incursión inicial de 18 aviones de combate J-16, cuatro Su-30, dos bombarderos H6 y un avión de transporte Shaanxi Y-8, todos ellos objeto de un aviso por radio procedente de los sistemas de seguimiento de las Fuerzas Aéreas de Taiwán. Posteriormente, el departamento de Defensa ha informado de que se han avistado otros trece aviones durante la noche del viernes, diez cazas J-16, dos bombarderos H-6 y un avión KJ-500.

La incursión de los aviones chinos, ocurrida el mismo día de la celebración de Día Nacional de China es el nuevo episodio de una semana de tensiones con Wu precisamente como uno de los principales protagonistas.

El Gobierno chino lanzó el jueves un durísimo comunicado en el que denunciaba los esfuerzos internacionales de Wu para refrendar la independencia de la isla como “actos de un quejica” y “no mucho más importantes que el zumbido de las moscas”, según recoge el portal Taipei Times.

Hay que recordar que China considera a la isla parte de su territorio aunque está gobernada por autoridades independientes desde 1949.

Si bien el Ministerio de Exteriores taiwanés consideró que el ataque “no era digno” de comentarios, el consejo taiwanés para Asuntos del Continente lo denunció como un acto “difamación y abuso” que solo resalta aún más la grosera descortesía de China y lo lejos que está de ser parte de la sociedad civilizada.

Previamente, el primer ministro de Taiwán, Su Tseng Chang, había denunciado que China “lleva incrementando a la desesperada su potencial militar a costa de la paz regional”.

La de este viernes ha sido la incursión más numerosa desde el comienzo de la divulgación de las mismas por parte del Ministerio de Defensa taiwanés, en septiembre de 2020, y ha dejado en segundo lugar a la ocurrida el 15 de junio, cuando hasta 28 aviones de combate chinos protagonizaron una intrusión en la llamada Zona de Identificación de Defensa Aérea de Taiwán.

Además, la irrupción de este viernes sigue a otra en la que participaron 24 aviones de combate chinos el 23 de septiembre, poco después de que Taiwán presentara una solicitud para unirse al Tratado Integral y Progresivo de Asociación Transpacífico (CPTPP), un grupo comercial de once países.

Las autoridades taiwanesas tienen previsto invertir 9.000 millones de dólares (unos 8.000 millones de euros) en la compra de armas, incluidos nuevos misiles, ante lo que consideran como una “gran amenaza” por parte de China.

La presidenta de Taiwán, Tsai Ing Wen, está tratando de modernizar las Fuerzas Armadas de la isla, para lo que un aumento de la financiación supone una prioridad, especialmente a medida que Pekín aumenta la presión diplomática y militar sobre el territorio, al que considera una provincia más bajo su soberanía.

La cuantía se enmarca ahora en los presupuestos destinados al sector militar para 2022, que tendrán que ser aprobados por el Parlamento, donde el partido gubernamental tiene la mayoría de los escaños.