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El presidente dice que su intento de asesinato “es parte de ser un líder” y resalta que es “un acto aislado”

MADRID, 21 (EUROPA PRESS)

El presidente de transición de Malí, el coronel Assimi Goita, ha afirmado que el intento de asesinato del que fue víctima el martes es “un caso aislado” y ha argumentado que este tipo de sucesos “son parte de ser un líder”.

“Garantizo a la opinión nacional e internacional que estoy muy bien. Son cosas que pueden pasar cuando uno es un líder, cuando se es presidente”, ha argumentado Goita tras el incidente, en el que un hombre intentó apuñalarle en la Gran Mezquita de Bamako.

“Hay personas que en todo momento pueden intentar hacer cosas para desestabilizar el país. Es una acción aislada y ha sido solucionada. Nadie ha resultado herido”, ha remachado el mandatario, tal y como ha recogido el diario maliense ‘L’Essor’.

La Presidencia maliense indicó tras el suceso que se había registrado un “intento de agresión con arma blanca” contra Goita y resaltó que el agresor, que no ha sido identificado, había sido detenido por las fuerzas de seguridad. “Las investigaciones están en marcha”, agregó.

Según la informaciones recogidas por la emisora Radio France Internationale, dos personas armadas se acercaron al presidente de transición cuando el imam de la mezquita se preparaba para sacrificar un cordero y uno de ellos intentó apuñalarle, alcanzando a otra persona.

El suceso ha sido condenado por el representante general de Naciones Unidas en Malí y jefe de la Misión Multidimensional Integrada de Estabilización de la ONU en Malí (MINUSMA), El Ghassim Wane, quien ha trasladado el apoyo de la misión al proceso de transición en el país africano.

Asimismo, el comité local de seguimiento de la transición ha condenado el intento de asesinato, que ha tildado de “acto cobarde”, antes de recalcar su “total apoyo a la transición en curso”, según un comunicado publicado por la MINUSMA a través de su página web.

Por último, el organismo ha reafirmado su “determinación” a la hora de “seguir trabajando con las autoridades malienses y apoyando los esfuerzos destinados a garantizar el éxito de la transición y su finalización en los plazos previstos”.

Goita accedió al cargo de presidente después de un golpe de Estado militar en mayo, después de la detención del entonces presidente y el primer ministro, Bah Ndaw y Moctar Ouane, respectivamente, menos de un año después de otra asonada en agosto contra Ibrahim Boubacar Keita.

El desencadenante de la nueva crisis fue la dimisión de Ouane en medio de nuevas protestas opositoras, tras lo que Ndaw le volvió a nombrar para el cargo. Así, el 24 de mayo desveló la composición del nuevo Gobierno, con militares en las principales carteras pero sin importantes figuras de la junta instaurada tras el golpe contra Keita.