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Mueren ocho civiles y cerca de 30 resultan heridos en un ataque contra Marib achacado a los huthis

MADRID, 11 (EUROPA PRESS)

Al menos ocho civiles han muerto y cerca de 30 han resultado heridos en una serie de ataques contra la ciudad yemení de Marib que las autoridades reconocidas internacionalmente han achacado a los huthis, en medio de los combates en esta zona del país.

Fuentes médicas citadas por la agencia yemení de noticias SABA han indicado que dos misiles balísticos y dos drones cargados con explosivos impactaron en una mezquita y una prisión de mujeres en la ciudad, sin que por el momento los rebeldes se hayan pronunciado al respecto.

El Gobierno encabezado por Abdo Rabbu Mansur Hadi ha condenado el ataque y lo ha tildado de “crimen terrorista” por parte de la “milicia golpista y criminal huthi”, antes de resaltar que los rebeldes han atacado “de forma deliberada” objetivos civiles en la ciudad.

El Ministerio de Asuntos Legales y Derechos Humanos ha lamentado que el ataque tenga lugar “en un momento en el que todo el mundo espera una respuesta positiva por parte de los huthis” a la propuesta de alto el fuego presentada por la coalición internacional liderada por Arabia Saudí, que respalda a Hadi.

Asimismo, ha condenado “el comportamiento criminal sistemático” de los rebeldes y ha lamentado que el grupo “insista en derramar la sangre de los yemeníes y violar sus derechos”, al tiempo que ha pedido a Naciones Unidas que “haga frente a este comportamiento vergonzoso”.

El enviado especial de Naciones Unidas para Yemen, Martin Griffiths, se mostró a finales de mayo “frustrado” por la falta de avances en las conversaciones para lograr un acuerdo para el fin de la guerra en el país, tras una nueva ronda de contactos con las autoridades yemeníes reconocidas internacionalmente y con los huthis.

“Nadie puede estar más frustrado que yo. Hemos pasado un año y medio en cosas que son relativamente fáciles de describir, como el alto el fuego, la apertura del aeropuerto de Saná y los puertos de Hodeida, así como el muy retrasado inicio de las negociaciones políticas”, dijo Griffiths.

“Hemos estado negociando esto en detalle, palabra por palabra, con ambas partes”, manifestó, antes de resaltar que “a veces se logran avances y parece que va a funcionar, que habrá un acuerdo, pero entonces interviene la guerra y una u otra parte piensa que ganará más en el campo de batalla, por lo que no quieren terminar aún la guerra”.

La guerra en Yemen enfrenta al Gobierno reconocido internacionalmente, encabezado por Hadi y apoyado por una coalición internacional liderada por Arabia Saudí, y a los huthis, respaldados por Irán.

Los rebeldes controlan la capital, Saná, y otras zonas del norte y el oeste del país. El conflicto ha sufrido un recrudecimiento en varios frentes durante los últimos meses, pese a los esfuerzos internacionales de mediación, en una guerra que ha provocado la que es la mayor crisis humanitaria mundial.