Política

Cermi pide una reunión a Juanma Moreno para abordar la financiación de centros de personas con discapacidad

SEVILLA, 10 (EUROPA PRESS)

El Comité de Entidades Representantes de Personas con Discapacidad(Cermi) Andalucía ha solicitado una reunión con el presidente de la Junta de Andalucía, Juanma Moreno, para abordar de “forma urgente” la mejora de la financiación de las residencias y centros que atienden a las personas con discapacidad en Andalucía que se encuentran en una situación “límite e insostenible”.

Cermi Andalucía ha reclamado analizar esta situación con el presidente andaluz, ya que considera que “se verá agravada” con la propuesta de la Consejería de Igualdad de “subir tan solo un 2,6% el coste de las plazas en estos centros”, un incremento que las entidades de la discapacidad rechazan totalmente por considerarlo “inaceptable e insuficiente” para mantener su actividad y garantizar unos servicios esenciales para estas personas.

La presidenta de Cermi Andalucía, Marta Castillo, ha criticado en un comunicado el “intolerable” aumento planteado por la Consejería de Igualdad y ha advertido de que “abocará” al cierre de estos centros, ya que esta financiación “está muy lejos de la cobertura real de las necesidades que tienen desde hace mucho tiempo” y que se ha visto agravada “tras un año durísimo por la crisis de la pandemia”.

El Cermi andaluz ha asegurado que “ha mostrado su confianza” en el presidente andaluz, así como en el proceso de “diálogo e interlocución permanente que ha abierto desde finales del pasado año con el mundo andaluz de la discapacidad” para buscar “de forma consensuada soluciones a las necesidades y demandas acuciantes de estas personas, como es el caso de la situación alarmante de estos centros”.

Marta Castillo ha exigido al Gobierno andaluz que “reconsidere su propuesta y rectifique” para estudiar una nueva oferta que “se aproxime más a la realidad y a las necesidades de estos centros”.

Cermi Andalucía ha lamentado que “el coste de estas plazas lleva congelado más de una década y que solo en 2019 se acometió una ligera revisión que no alcanzaba tampoco a cubrir las necesidades mínimas de estos centros”, por lo que considera que “su asfixia financiera y déficit de recursos los ha llevado al borde la quiebra”.