JAÉN, 2 (EUROPA PRESS)

El Ayuntamiento de Jaén ha mostrado su preocupación por “el deterioro” que presentan algunas caserías del municipio, algunas de ellas pintadas por Berges y cuyos orígenes se remontan al siglo XIX cuando la posesión de una de estas típicas casas rústicas se fue convirtiendo en un una seña de poderío económico y de brillo ante la sociedad.

El último ejemplo de este deterioro ha sido el de la Casería de Jódar, situada al pie de la carretera de Jaén a Los Villares y que lleva por nombre el apellido de su primer propietario, Rafael Jódar, que la construyó a principios del siglo XX. La asociación Hispania Nostra acaba de incluirla en su Lista Roja del Patrimonio, que recoge más de 800 monumentos españoles que corren el riesgo de desaparecer si no se actúa de inmediato.

Esta construcción, que no cuenta con ninguna figura de protección, representa la conversión de la casería tradicional jiennense a villa de recreo o palacete. En Jaén se contabilizan 146 casas o caserías de diferente mérito y capacidad, y entre ellas hay diez con molino aceitero de viga, y cuyas piedras o rulos son movidos por caballerías.

La Casería de Jódar, erigida en el primer tercio del siglo XX, se define en su estilo arquitectónico cómo un eclecticismo de fuerte componente regionalista. Trata de recoger los ensayos producidos a raíz de la exposición Iberoamericana de Sevilla de 1929.

Según Hispania Nostra la Casería de Jódar “se constituye como un representante genuino de la experimentación e integración de los estilos eclécticos del siglo XX a la arquitectura tradicional del olivar de la provincia de Jaén”.

“Nos apena que esta propiedad privada se deteriore hasta este nivel”, ha indicado a Europa Press el concejal de Cultura, José Manuel Higueras. Ha añadido que “las caserías del municipio están en franco deterioro”.

Por ello, en lo que respecta a la Casería de Jódar, desde el Ayuntamiento van a interesarse por ver “quiénes son los propietarios y ver qué planes tienen al respecto de esta casa que está muy a la vista de todos”. El concejal ha mostrado su preocupación por el resto de caserías del municipio, que no están tan a la vista, pero que también sufren los efectos del abandono y del escaso mantenimiento.

“Habría que intentar ayudar a los propietarios a que encontraran vías de financiación para al menos que no se caigan”, ha señalado Higueras, subrayando que al igual que la Casería de Jódar se trata de construcciones que no cuentan con figuras de protección y que están en manos privadas, pero que forman parte del patrimonio jiennense.